Avión de Lufthansa número LH1791, asientos 19E, 19F.
Vamos llenos en este avión con destino Milán, han habido momentillos de 'caos' en la terminal nueva de BCN, la T1.
No teníamos demasiado tiempo y la cola era interminable, he intentado facturar en First Class, pero me han hecho dar la vuelta, Economy sigue siendo más Economy que nunca, por muchos 1200€ que valga el vuelo..
Eran las 05:40AM cuando sonaba el despertador, 50 minutos más tarde ya preparados después de una duchita y café con leche más ensaimaditas de desayuno.
Un poco sofocante los últimos detalles de no querer dejarnos nada 'importante', dejar todo en su sitio, recoger alimentos perecederos, etc.
Sr. Jürguen nos da los buenos días con una puntualidad alemana y salimos justo cuando se abre el día. Estrenamos el nuevo tramo de autopista con el Montseny de fondo y el Castell de Palafolls al otro lado envuelto en nubecillas simpáticas..
Pasado Montgat, hacemos un paro y tomamos otro café-cortado y un donut recién hecho en el bar-cafetería 'La Pausa'. Ya en el aeropuerto, vamos directos a la T1 y nos despedimos sin más, agradeciendo que nos haya traído hasta aquí. Dentro, caos como teníamos previsto por la fecha en la que estamos, pero si cabe, aún más..
Nos ponemos en la súper-cola de Lufthansa y vemos que si nos quedamos allí no llegamos; me acerco al mostrador de First Class, que no hay nadie y no hay suerte, así que me quedo así como mirando al infinito y entre las gentes me medio-instalo detrás de unos adolescentes italianos que van con sus padres, busco entre la marabunta a Nani y le hago señas para que se venga, hemos adelantado como media hora!
Bastante desorganizado, una azafata con acento ruso que no sabe demasiado como controlar semejante caos; muy poco a poco nos vamos acercando y hacemos cálculos en plan si llegamos al extremo de ''last call to fly number..'' y aguantando el tipo nos vamos acercando, acabamos de anudar las múltiples cinchas de la mochila y ya estamos en el mostrador con los pasaportes y la impresión donde constan todos los datos, nos pone alguna pega pero facturamos sin problemas.
A la carrera hacia el control policial donde hay aún más cola, después de esperar, aquí va bastante rápido por fin estamos dentro de la súper-terminal nueva de BCN, la T1.
Nos quedan unos minutillos para situarnos en la puerta que corresponda y perfumarnos en el duty free; la T1 es perfecta, temperatura ideal, todo limpísimo, amplísimo, sensación de grande, como si estuvieras en el exterior, mucha luz, muy nuevo todo pero demasiadas boutiques..
Esta semana pasada parecía que no pasaba, como si estuviese paralizada, congelada sin que se descongelase, todo y que el lunes fue festivo en Blanes, Sta. Anna. Hasta el Jueves no empezamos a preparar el poco equipaje que llevamos, parece bastante lógico que siendo el destino que és, vayamos comprando allí, la mayoría de cosas que necesitemos, así que llevo como un par de mudas que desecharé allá y poca cosa más. Así que ha sido bastante rápido, el pasaporte, visado y cosas importantes ya las hemos acabado de preparar ayer viernes, hace unas horas.
Ahora si, aquí, todo queda lejano, todo se va relativizando.
11:00PM. Ya sobre-volamos Milán; esto no es Ryanair, al menos está numerado, sirven una galletilla, una frutilla y un bombón, una toallita caliente refrescante, bueno..
Aterrizamos con un poco de viento y tenemos unos pesados delante y detrás, que justo en el momento de esperar a salir, entre ellos se ponen a debatir rollos del Barça, gritando como si las chorradas que discuten fuesen tan relevantes, como si nosotros fuésemos transparentes y sin educación alguna, me empalagan tanto, que me levanto y me pongo justo en medio, anda ya, mal educados.. menos mal que ya salimos...
Hay un italiano que nos espera al volante y en breve nos llevará en el autobús dentro del aeropuerto hasta la terminal, vamos siguiendo para el transfer y miramos el monitor que dice: Shanghai, Air China, Aliance Star Lufthansa CA 968 previsto en la puerta B10. Aquí los bares ofrecen 'taglio' de pizza, claro!.
El ambiente es italiano, ell@s son así; nos volveremos a perfumar y ya andamos buscando la B10. Apostamos que no pasaremos control de policía, pensando (yo) en el escáner, chequeo y rollo patatero; y si, hay una garita donde mostramos el pasaporte, aunque nada de escáner, pero le digo a Nani que sí, que ha ganado, (10€) no hacía más que insistir, diciendo que habíamos apostado 50€..
Ya estamos en la B10, visita al WC, ella compra un sandwich enrollado y ya están entrando al finger, de repente, dicen nuestros nombres por megafonía, con lo cual nos quedamos un poco así!.
Resulta que controlan los pasaportes y visados de los que venimos de España, de esta manera nos cuelan y no tenemos que hacer la cola.
Ya accedemos donde nos esperan unas cuantas horitas, esa especie de túnel del tiempo, donde entras con todas unas convicciones y al salir encuentras un mundo tan diferente que sorprende esa capacidad de atravesar medio mundo como si nada, y aún nos quejamos de las horas de vuelo. Tenemos los asientos 38J y 38L justo en el ala, que es enorme; intentamos medirla así desde nuestros 38J y 38L y calculamos que debe hacer unos 30 metros. Tiene pintado bien grande: B-2388.
Aquí en el avión todo está en inglés y chino, las azafatas todas son chinas, muy guapas y atentas; en los monitores pone la hora local de Shanghai, 6 horas más y un mapa con toda la zona que volaremos. Estamos una hora dentro del avión, todo parado; las chinas no hablan casi, solo hacen gestos, por fin nos ponemos en marcha, arranca esta mole de aparato y ya dejamos Milán. Empezó la cuenta atrás de las 12 horas aquí metidos, como sardinas en escabeche!
Más fresquitos, ya empiezan a desfilar con bebidas y comida, hace un momento eran las 13h. cambiamos a la hora local de llegada y ponemos las 19h.
Beef or fish, nos pregunta la azafata, yo fish, Nani beef; una mini-ensaladita, arroz que acompaña el fish, bebida y el pan helado, mantequilla y un postre, todo demasiado mini, y el café de melita con leche en cápsulas.
Después de semejante atracón gastronómico, me voy al lavabo, me cepillo los dientes, hago un río y me preparo el ritual para ver si hay suerte y me quedo dormido; antifaz, tapones, cojines, collarín y mantita. Bona nit! (a las 14h.)
Después de media horilla de medio-sueño ya no puedo más, vueltas y más vueltas, para aquí y para allá, la cabeza me va a estallar, millones de pensamientos, intento concentrarme en la respiración, en la sangre que fluye por mis arterias y nada!
Pienso en OM, pienso en intentar no pensar y nada!
En la pantalla estamos sobre Moscow, más atrás hemos dejado Warsaw. 918Km/h, 10550mts. de altura y -47ºC en el exterior, 07:23 para llegar..
010810
En el avión.
04:40AM. Hora local, nosotros aún pensando en las 22:40h. de allí.
Acabamos de cenar, o desayuno prematuro, depende como lo miremos.. Unos asquerosos fideos y una ensalada diminuta con una pequeña macedonia, zumo de naranja y la verdad, estaba medio dormido, teniendo en cuenta que no era un dormir profundo, ni mucho menos.
Me vuelvo a enfundar los tapones y el antifaz y el cansancio hace que esto dure demasiado, muy pesado e insoportable; menos mal que parece que queda como una hora y media y no sé qué han dicho de tráfico aéreo congestionado, no se entiende, hablan muy flojito y el acento chino es bestial!.
Mingtown Hiker International Youth Hostel.
Acabamos de llegar de hacernos un masaje en los pies aquí al lado del hostel, solo nos ha costado 3€; una paliza que hasta hacía daño por momentos, pero luego muy relajante y ahora después de una ducha, súper-reconfortante.
No hay palabras para describir la calor y la humedad en esta ciudad, el contraste con los aires acondicionados de los diferentes locales es tremendo, hasta por la calle sientes fresquito al pasar delante de las tiendas. Hemos estado paseando, cruzándonos con miles y miles de personas, era comparable a los fuegos de Blanes, a los San Fermines, algo horroroso, pero algo que ya sabíamos antes de venir, aunque vivirlo no deja indiferente, el país más poblado de la tierra, China!
La mezcla de tantísima gente con la calor, algo increíble, los coches van más que repletos, entre 8 y 9 personas, en las motos, vemos muchas con toda la familia, padres y 2 hijos; casi todas las motos son eléctricas, al menos no hacen tanto ruido, aunque pitan mucho..
El hostel está muy bien, muy céntrico, al lado de la calle Nanjing y caminando podemos llegar a la parte del río, en el Bund y en el centro; los edificios y la zona económica es increíble, es como NY pero aquí. Desde la gran torre Jin Mao, Mingzhu y otros hasta Shanghai World Financial Center, barcos arriba y abajo y toda esa iluminación y perspectiva reflejada y representada tal y como lo que és, el Gran Gigante Asiático.
Entre sudores y sudores, nos vamos refrescando con limonadas, agua, helados y 1000 productos más que ofrecen los millones de tiendas y paradas ambulantes por todos sitios; también vemos mercados de pescado, de frutas, de verduras y hasta sapos vivos. Objetos voladores para los niños y otros artefactos, unas ruedas para poner en los zapatos y así convertirlos en patines, relojes, bolsos y te invitan a que visites sus tiendas, muchísima gente, ambiente consumista, tiendas, compras, descuentos, muy occidentalizada esta zona, precios muy altos, las mismas marcas que allí, muy globalizado pero en este país, una locura!
En la calle la gente, casi todos llevan paraguas para protegerse del sol.
Hemos comido en un restaurant muy típico de fideos y arroz, como el Wagamama o cualquier restaurant Wok de allá, pero a lo chino total; no sabían nada de inglés, (ya no hace falta decir de ahora en adelante que alguien sepa algo de español o català).
Así que se ha hecho un poco complicado el pedir, menos mal que si había alguna foto y hemos ido señalando, ha sido divertido y baratísimo, ya sabíamos por la guía de lo económico de la comida, pero no deja de sorprender los 3 o 4€ que cuesta todo lo que hemos pedido, incluido un helado que parecía nieve con caramelo por encima.
Después de comer, hemos encontrado una cafetería tipo Starbucks, aunque se llama Costa Coffe; era un local como demasiado moderno y lujoso aquí, de hecho nos ha costado un capuccino como toda la comida.
El aterrizaje ha estado muy bien esta madrugada, en el gran aeropuerto internacional de Shanghai, todo eran aviones enormes de muchos países, a nuestro lado, AeroMexico; en la cola de pasaportes estaban todos los Mejicanitos, una señora de Torreón, esperando el control policial nos explicaba que está cansada de delincuencia en su país, que se vienen ella y sus dos hijos a vivir acá para 3 años.
En la aduana como siempre, cansado del viaje pero contento de haber llegado y haciendo cola para todo, cuando ya es mi turno, un policía chino me mira el pasaporte, el visado (90€) y la tarjeta de entrada, me hace mirar la webcam, me ficha y me sella el documento, ya puedo pasar.
El equipaje llega bien, visitamos un lavabo, cambiamos 655€ a Yuanes, que son 5417 RMB.
Por fin salimos al exterior, notamos la flama de calor, está todo muy tranquilo, bueno, son las 07:00AM. Según la guía hay un tren mega-rápido que alcanza los 430 Km/h .
Buscamos las indicaciones y si, señala el Maglev train, cogemos 2 tickets, 5€ cada uno y esperamos con otros viajeros a que llegue. Dentro, indica la velocidad, pero parece que hoy no le ha apretado mucho, 301 Km/h . es lo más que hemos corrido. Hemos visto emocionados parte de la ciudad, pero solo las afueras, solo desde al aeropuerto, claro!
Cambiaremos para coger la línea 2 de metro y llegar hasta el centro, el mapa del metro es increíblemente increíble, pero un señor mayor que está de apoyo, nos ayuda y nos saca dos tickets.. Aquí ya empezamos a ver muchísima gente, para entrar hay que pasar el equipaje por una máquina de control de rayos X, aunque el chico que lo mira está dormido en su lugar de trabajo, será uno de los cientos o miles que veremos dormidos por todas partes.
Controlamos las paradas hasta Nanjing RD. (nos ha dicho 6 paradas). Salimos a la calle y lo primero que vemos, un montón de personas haciendo Taichí, el calor nos vuelve a envolver y vemos que aún sigue siendo bastante temprano, miramos el plano y las indicaciones de la reserva del hostel, para así llegar hasta él.
La calle se va despertando a cada momento, vemos chiringuitos que cocinan una especie de churros, tortillas con verduras y especies, una especie de crepes, etc. hacemos el checkin en el hostel, está todo OK, por fin dejamos las cosas, estamos en la habitación.
Salimos corriendo para sentir las primeras impresiones, ahora que aún estamos frescos, en cuanto a sentidos todavía desde casa, aunque cansadísimos, pero muy motivados a descubrir..
Compramos una especie de xapati con sésamo, entramos en un supermercado, es como un baño de sensaciones, todo tan igual y tan diferente, todo en chino, obvio, pero chocante..
En definitiva compramos lo que necesitamos en este momento y volvemos al bar del hostel a tomarlo, pedimos un par de zumos de naranja, vemos los precios desorbitados del hostel en comparación al exterior.
Vamos cayendo poco a poco hasta que sin ser demasiado conscientes, nos vemos estirados por fin en la cama, descansando e intentando relajarnos un rato. Quedamos traspuestos y dormidos profundamente; habíamos dicho una hora, por las ganas de salir y ver y descubrir, pero entramos en un coma profundo de 2'5 horas. Mucho sueño pero hacemos el esfuerzo, una ducha y ya salimos a la calle de nuevo, la calor fuera de la habitación, fuera de los aires acondicionados es terrible, solo salir, POOM!!
020810
Mingtown Hiker International Youth Hostel.
En el hostel hay un ambiente muy internacional, guiris aquí y allá; cuando comimos cayó una tormenta bestial, dando paso a un bochorno aún más insoportable. Comimos justo salir del Shanghai Museum, según la guía, visita imprescindible y si, bastante razón, muchas piezas interesantísimas sobre todo por antigüedad, mucho antes de Cristo. Desde máscaras del Tíbet, hasta muebles, ropas tradicionales y Budas, muchos Budas.
En la cola, en la entrada del museo, al sol, nos derretíamos como bombones, suerte tuvimos que habían árboles y cuando estábamos expuestos sin sombra alguna, llegó una maravillosa nube, el museo alquila paraguas para el rato que toca el sol en la cola. Hemos podido ir andando, por la gran arteria comercial, occidentalizada y consumista más grande de todo China, según la guía; Nanjing RD. No está lejos del hostel, teniendo en cuenta las distancias aquí, calor incluida, por supuesto!.
Pasaremos por el llamado Parque del Pueblo, Remin Ave., allí mismo una plaza con fuentes enormes, donde algunos hasta se refrescaban en su interior; un edificio serio y solemne, el Ayuntamiento con banderas y mucha vigilancia alrededor.
Hemos pedido información en la oficina y justo al lado nos han indicado para comprar los billetes de tren a Nanjing; aparentemente no será tan sofocante como Shangai, Nanjing está más al norte.
Parece más pueblo, o menos ciudad, teniendo en cuenta que tiene una población de 5.900.000 hab.
La conclusión es que aquí hay que dividir entre 10, si vale 30, son 3€; si dice una población de 18.000.000 hab. serían 1.800.000 para que intentásemos hacer un paralelismo con Spain. Y, en el caso de Nanjing, 5.900.000 hab. la equivalencia a una ciudad de 590.000 hab.
El billete es para el día 4 a las 10:30AM.
Por la tarde, después de marearnos en unas galerías, donde hemos comido, hemos hecho una siesta bestia, estaba lloviendo, así que tampoco podíamos hacer mucho.
El restaurant donde comimos, no hablaban nada de inglés, todo y que era un restaurant modernillo, el equivalente a un 'Viena' allá; pues no sabían que era una 'beer', ni una ‘lemon’, suerte que había un chico (cliente) que nos traducía y les ha dicho, nos ha hecho de canal chino-inglés, lo mejor ha venido cuando queríamos mezclarla con limonada o 7up para hacer un shandy, después de una dura batalla donde para nada nos entendíamos, parecía que el camarero más espabilado ha captado y nos trajo en una jarra, trozos de limón cortado!
Finalmente nos ha traído una bebida parecida a una limonada, el chico se ha esforzado.
Sigue habiendo muchísima gente y mucha calor, mucha.
030810
Mingtown Hiker International Youth Hostel.
450 Middle Jiangxi RD. Shanghai.
23:00h. Preparo la alarma para mañana, primer día que la ponemos; venimos de mirar el mail, parece que allí hay lluvias y mal tiempo, dicen que refresca por las noches..
Aquí NO!!
Ninguna tregua que aquí refresque un poquitín.. Humedad y calor 100%.
Hemos cenado en un restaurant una especie de cangrejos-gamba, aquí hay por todos lados, es un plato muy típico, estaban ricos pero muy duros comparando con las gambas y además no hay cubiertos y con los palitos nada de nada, eso sí, te facilitan unos guantes de plástico, como en las gasolineras, al menos te reservas un poco..
Hemos visitado la torre más alta de todo China, Jim Mao Tower Building, muy a lo NY.
Muy impresionante, el edificio y todo su alrededor, todo el Bund; increíbles edificios altísimos, modernos y lujosos iluminados sin miseria alguna. La entrada ha costado 8€, algo carísimo aquí, y había una cola impresionante de chinos, claro!
También una pareja de Zaragoza con los que hemos compartido la cola, pero solo la cola, en ese pequeño espacio nos han explicado el agobio que llevan, porque lo tienen todo reservado y estructurado, vuelos, hoteles y se les hace imposible, a veces llegar en el tiempo previsto o reservar sin problemas por el idioma o los pagos, nosotros les hemos dicho que vamos a salto de mata y que así es más tranquilo.. una vez arriba, en el caos de gente y altura, los hemos perdido de vista, expresamente.
Hemos ido en metro, solo una parada, pero suficiente porque las caminatas aquí son de campeonato y al menos un ratito agradecido de fresquito, aunque la sensación es que, dentro del metro con aire acondicionado hace calor, pero cuando sales, te abrasas..
Es salir al exterior y POOM!!
Es un calor comparable a cuando hago footing en verano, llegas a casa todo sudado y enganchoso, solo ansías una ducha, aquí igual pero sin haber trotado, simplemente sin estar bajo un aire acondicionado y tan solo caminando un poco.
Antes de visitar la torre, nos refrescamos con una ducha más que agradecida y nos relajamos un rato en la habitación; vinimos del centro, salimos en la parada de metro: People's Square. Varios transbordos y media hora de trayecto para llegar hasta Qibao, pequeño pueblito en el área metropolitana de Shanghai donde aún conservan bastante el estilo y encanto antiguo. Precioso lugar en comparación a la gran metrópoli, partido en dos por un canal daba aún más sensación de relax y tranquilidad, parecido al barrio de Candem, (LDN) the Little Venice con sus esclusas y barquitos deslizándose por el canal.
Hemos pasado la mañana entre miles de comercios, la mayoría de visitantes eran nacionales, hemos comido y paseado con el calor envolviéndonos, eso no falta..
Coincidimos con una pareja que localizamos en el hostel, de BDN, muy majos, comentamos y comparábamos las sensaciones con diferentes viajes, India, Etiopia, etc.
Por la mañana, temprano, los coreanos han marchado educada y silenciosamente, hacía mucha pereza levantarse y hemos estado un poco en la cama, todavía llevamos 'raro' el tema de horarios, dormir y adaptación. (Jet-lag).
El desayuno de hoy no ha sido la 'omelette' del carrito de la esquina, hemos cambiado por una especie de bollycaos con nata dentro, zumo de naranja y yogures del supermercado de aquí al lado.
Después de la ducha hemos vuelto a salir a la calle en busca de sensaciones nuevas, hoy hemos sabido que los ruidos de los árboles que vienen y van, no son altavoces para ahuyentar los pájaros; resulta que son las cigarras o grillos, no hacen ruido constante como allí, aquí empiezan todas a la vez, suben y suben el volumen y en unos segundos van parando, paran hasta volver al silencio, hacen la pausa y vuelta a empezar, es impresionante, forma parte del todo..
También están en algunos comercios, metidos en jaulas, también emiten los sonidos, los venden, no sabemos si para comer, (de hecho existe el pinchito de grillos) o como mascotilla. Los de BDN, que llevan todo el mes recorriendo nos lo confirmaron, igual que hay pinchitos de escorpiones, de serpiente; y nos confirman que sí comen perro, ellos nos dan fe de todo ello, así que no es para nada un tópico, realmente se comen todo lo que se menea!!
No vemos mendigos pidiendo monedas, si que hay un sector pequeño de personas que se dedicaba a recoger botellas de plástico vacías, hemos visto como en una plaza una señora las cuenta y les paga unas monedas. En Suecia pasa igual, un sector minoritario de personas recogen envases varios, pero con la diferencia que allí van al supermercado, la máquina lee el código de barras y les devuelve monedas por cada una que reciclan, aquí lo hacen todo manual.
En el hostel tenemos 4 Malagueñas, hemos comentado alguna cosilla, pero poco; también hay 2 rubias platino Finlandesas, están todo el día juntas, con sus portátiles y por la mañana salen a caminar rápido, como una especie de marcha en la que quedan, como no, chorreandito!
Mañana ignoro como será Nanjing, pero Shanghai llega a ser caóticamente cansado, tanta gente, aunque todo está perfectamente ordenado y limpio (por la Expo). Hay mucho control policial, al entrar al metro con rayos X, aunque el de seguridad, literalmente está dormido delante del monitor; muchos voluntarios, todo bien indicado, lavabos públicos, etc.
La Expo se nota en muchos detalles, nosotros hemos decidido no visitarla, no queremos ni imaginar las colas insufribles y más gente aunque parezca mentira, más todavía. Suponemos que si, que los pabellones son importantes e interesantes, pero hay que pagar un peaje demasiado alto.
Bona nit!
050810
80 Rd. Zhanyuan Fuzimiao
23:00h. Venimos de comprar unos paquetes de pañuelos y algunas cosillas de un supermercado, tipo droguería y también del hotel Le Meridien, de preguntar para comprar los billetes de tren, hay que reservar con mucha antelación, por toda la gente que hay, pero hasta mañana no estará abierto.
Hemos cenado en un restaurant muy grande, vas a caja, pides lo que quieres y te lo cocinan; nosotros hemos cogido (visualmente) y con el plato ya en la bandeja pasamos por caja, al revés porque pedir en chino, como que imposible.
La diferencia aquí, en Nanjing con Shanghai es que todos son turistas pero nacionales, no vemos nadie occidental; suelen veranear aquí y de palabras en inglés mucho menos, alguna persona habla pero bastante básico. La cena ha sido pepino cocido, almejas, verduras y dumplings de verdura, cerveza de 500 ml. mezclada con 7up, todo por 4€. Hemos recogido la ropa limpia de la lavandería donde la llevamos esta mañana, estaba cerrado, pero el señor estaba dormido y se despertó cogiéndonos la ropa, sin problemas, 7€ nos ha costado la colada, bastante caro para ser aquí, casi valía la pena comprarlo nuevo.
Se ha liado una tormenta que ha inundado por un momento las calles, la gente aquí sigue igual, se ponen los chubasqueros en las motos y bicis, abren el paraguas y siguen todas las actividades. Antes de la cena, fuimos por los canales de la ciudad en barco, unos barquitos iluminados donde todo el mundo se desliza relajadamente un ratito por el módico precio de 6€ los dos.
Al mediodía nos hemos refrescado-relajado un rato en la habitación, porque esta mañana si ha sido infernal; hemos visitado The Zhonshan Mountain National Park, toda una zona tremendamente amplia, donde hay Templos, Mausoleos de la Dinastía Ming, de Yun Yan Set y la Pagoda Linngu. Hay espacios en un ambiente relajado y tranquilo rodeado de montañas y zonas verdes. Hay hasta un teleférico para subir a la parte más alta; la guía dice que es un espacio de montaña donde se está fresco con los árboles, y la verdad, pasará a la historia por el día que pasamos la máxima calor, era insoportable.
Al menos hemos bebido 4 litros de líquido y en todo el día no he ido al lavabo, todo se transpiraba conforme lo bebías. A la ida en el autobús nº 2 (y unos signos en chino) nos hemos equivocado, porque había otro nº 2 (con otros signos en chino), obvio, pero hasta que no hemos preguntado señalando el mapa, (que está todo en chino) no nos han indicado que era el otro nº 2. Hemos dado la vuelta, no es mayor problema y nos hemos fijado de nuevo en los signos como teníamos anotado, exactamente.
Por la mañana, desayunamos bollos fritos con sésamo y en una 'especie' de pastelería cerca del hostel compramos, como un pan de briox con chocolate, en el hostel (el único lugar de toda la ciudad) donde podemos tomar café. 2€ vale el café con leche, equivale a una comida completa. También nos conectamos un rato en el PC del hostel, aunque va lentísimo y se cuelga.
040810
Mingtown Hiker International Youth Hostel.
Lo tenemos todo preparado, dejamos el hostel y esperamos que pase un rickshaw para que nos acerque a la estación central de trenes, no pasa ninguno; no tenemos demasiado tiempo, vamos cargados hasta la calle principal, llamamos a un taxi, le muestro la guía, donde ve nuestro destino escrito en chino, claro!
2€ Cuesta el trayecto, aquí nada está cerca; la estación es muy grande, hay muchísima gente y hacemos cola para el chequeo policial del equipaje, intentamos buscar nuestro destino en un gran panel donde marcan todas las salidas y entradas, (suponemos) está absolutamente todo en chino. Menos mal que vemos una referencia en el billete, G7004 y nos guiamos por ella como el que se agarra a un clavo ardiendo!
Parece ser nuestra salvación, entramos en la puerta que dice esa referencia y esa, se divide en 4 destinos a la vez, diferentes.. preguntamos y si, uno de los 4 es el nuestro, el G7004, Nanjing.
Esperamos un poco más viendo chinos y chinas arriba y abajo, al fin ya parece que llaman a los viajeros y viajeras del G7004; cientos de personas empezamos a movernos hacia las vías del tren, localizamos el vagón 3 y dentro, los asientos 16 y 17, ya estamos. En un momento nos ponemos en marcha y dejamos atrás Shanghai, después edificios y más edificios a cada cual más grande, increíble todas las edificaciones que vamos viendo conforme el tren va cogiendo más y más velocidad.
También vemos industrias y más industrias, entre otras, podemos leer: Roca; este tren es más que moderno, en una hora llegamos al destino, ahora entendemos porque la guía hablaba de unos 5€ y realmente pagamos 15€, existe esta conexión rapidísima, la cual la guía no dice nada, corre a una media de 300 Km/h .
Ahora, miles de chinos y chinas haciendo cola para salir y docenas de taxis se acercan después de atravesar unos pasillos subterráneos, cola para coger algún taxi libre, aunque ordenadamente vamos subiendo a todos los que aparecen; sigue haciendo un calor que mata, suerte del aire del taxi, le indicamos donde queremos ir, señalando la dirección escrita en su idioma, claro!
Esta ciudad sigue siendo grande, tenemos la sensación de estar en la ronda de BCN, llegamos a una avenida con grandes árboles que dan sombra y allí el taxista duda y vemos que sí, es la calle que aparece en la guía, buscamos el número y ya estamos en el hostel de Nanjing.
Nos instalamos tardando bastante en hacer el checkin, entre el inglés del recepcionista y que lo tiene que fotocopiar todo; por fin subimos a la habitación doble con baño y enchufamos el aire lo primero, nos re-colocamos y salimos a la ardiente calle en el exterior.
Girando justo al salir, tenemos una zona comercial donde hay el templo de Confucio y un gran canal con barquitas, hay unos dragones en las paredes, supongo que por la noche hay más vida y todo iluminado debe ser otra cosa..
Encontramos un restaurant que pensamos está cerrado, pero no, aquí de entrada te puedes encontrar el comerciante durmiendo dentro del establecimiento, pero no pasa nada, se incorpora y te atiende; en este restaurant ha pasado algo parecido, estaba estirado y al entrar se incorpora y ya nos indica para sentarnos, le señalamos algunos platos y se pone en marcha para prepararlos. Cuando nos traen los platos, delante nuestro se instala el cocinero que necesita refrescarse y se planta delante del aire acondicionado y un ventilador, no es de extrañar..
Damos una vueltecita, al entrar en el templo de Confucio, podemos disfrutar de un espectáculo de música tradicional en directo, justo acabar, la calor y los sudores se apoderan de nosotros por completo con la única opción de volver a la habitación y descansar debajo del aire.
19:00 h.
Volveremos a salir por toda esta zona comercial, el ambiente es consumista y muy comercial, bares, restaurantes, un cine, tiendas de todo, de deportes, de seda, de té, de comida, de todo..
Hay una gran puerta principal de madera con símbolos en cada entrada y salida de cada zona, muy tradicionales y típicas, los canales ahora están repletos de las barquitas arriba y abajo; decidimos montar en una de ellas, es relajante deslizarse por el río en la oscuridad y solo algunas casas, puentes y zonas iluminadas que lo hacen más atractivo.
Somos los únicos extranjeros de toda la ciudad, muchísima gente veraneando en Nanjing, por la proximidad a Shanghai y por toda la oferta para el turista, pero todos turistas chinos.
Cenamos en un restaurant como más lujoso, donde todas las familias chinas comen y disfrutan del momento, la sensación es de despilfarro, muchísimos platos, bebida y fumando sin parar en las otras mesas. Pedimos tomates con tortilla (caliente), fideos, verduras y arroz, con cerveza nacional Santory y Sprite, cuesta 10€, muy caro en relación a precios de otros días.
Paseamos arriba y abajo viendo todo tipo de situaciones, muchísima gente, nada tiene desperdicio, comemos un helado y nos sentamos viendo la vida pasar.
Ya en el hostel, chequeamos internet y descargo unas fotos, hay unas vascas de Irún y Bilbao, la más simpática se para un momento y hablamos de cuatro anécdotas, las otras no dicen nada. Nos dormimos en el hostel de Nanjing, bajo los chorros de aire acondicionado, destapados por completo; esta noche tendré muchísimos sueños de los que me acordaré perfectamente mañana cuando me despierte..
060810
Nanjing Youth Hostel
80 Rd. Zhanyuan Fuzimiao
Por la mañana no es sueño, pero los ojos súper-pegados y me cuesta horrores abrirlos, no sabemos si aún persiste el Jet-lag, ahora en Spain son las 03:00AM.
Quizá es la calor, o el cansancio de tantísimas impresiones, o estrés inconsciente de estar en un mundo tan diferente.
Ducha matinal y café con leche arriba en el bar del hostel, todo un lujo, mientras lo preparan, tardan como un cuarto de hora, nos conectamos a internet, entre cuelgue y lentitud del ordenador. Acompañamos con la pastita de ayer, la de sésamo; tanta zona comercial y justo delante tenemos más shopping, que no están en la gran zona agobiante de tiendas, en las que encontramos una tienda de deportes muy interesante, decido jubilar la mochila vieja como todo lo que traje y comprar una muy completa y muy bien acabada, marca: Telent. (14€).
Seguimos paseando notando alguna gota de sudor justo cuando la mañana se empieza a alargar, entonces encontramos unas galerías comerciales muy modernas y fresquitas donde nos 'revifamos' durante un ratito, los precios aquí están demasiado occidentalizados, así que solo miramos y nos refrescamos.
Vamos al hotel Mandarín, donde venden los billetes de tren y como hay que comprar con tanta antelación, casi que hacemos tarde. Destino Beijing hasta dentro de diez (10) días no hay nada, está todo reservado; y, a nuestro próximo destino: Jinan, que saliendo mañana a las 15:30h. llegaría a las 23:30h. no nos gusta la idea, así que volvemos al hostel que está aquí mismo y le pedimos ayuda al recepcionista, es el único que habla inglés. Nos dice que de autobuses no sabe nada y de trenes, después de unas llamadas, nos corrobora lo dicho en el hotel Mandarín.
Momentos de indecisión, momentos de no saber para dónde tirar, Nani se enfada porque lo quiere tener todo controlado, todo estructurado y aquí justo las cosas van como van y se supone que para no estrés, mejor improvisas, ella insiste pero prefiere perder la lucha conmigo y fiarse de la experiencia del viajero. La verdad, esta ciudad no nos motiva demasiado, o nada, esperar un día a marchar nos parece perdido; decido-decidimos recoger todo y marchar a la estación de autobuses a probar, seguro que saldrán varios hacia el norte.
Recogemos equipaje, anulamos la noche de hoy en el hostel y sabemos que la estación está al norte de la ciudad, en Zhongyangmen Coach Terminal (Bus).
Una vez hemos atravesado de sur a norte la ciudad en metro, nos situamos en la terminal y Nani me deja ir a investigar horarios, creo, que sin confianza alguna. Pregunto qué autobuses hay desde ahora en adelante podemos elegir, a las 16:00, 17:00 y 20:30h. éste último es autobús-cama, así que decidimos aprovechar lo que queda de día en Nanjing, salir a las 20:30h. y pasar la noche en el bus-cama para mañana estar en Jinan.
Nani pregunta qué pasa, que qué hacemos con el bagagge, enseguida por 0'50 cts. lo dejamos en la consigna de la terminal y ya liberados de equipaje pesado y con los billetes para unas horas más tarde, nos vamos a buscar un lugar para comer, Nani parece que ya confía un poquitín más..
Comemos en un restaurant típico poniéndonos las botas por poco más de 3€. hacemos un postre de helado en el Mcdonald's fresquitos y viendo otro tipo de clientela más moderna; paseando visitamos centros comerciales rebosantes de todo tipo de artículos, miles de objetos para vender, cientos de comerciantes reclamando la atención para que compres una cosa u otra, hasta marearnos de tantísima ropa, calzado, bolsos, comida y todo lo imaginado; salimos a respirar un poco de aire (calentito) viendo pasar docenas y docenas de bicis y motos, triciclos y demás vehículos, gentes arriba y abajo. Estamos cansados, aquí en la avenida cansa más, miramos la guía y decidimos ir hasta un parque, Xuanwuhu. Vamos en un triciclo eléctrico, formamos parte de todo lo que veíamos hasta ahora, es un caos como conducen y sortean todo tipo de vehículos a nuestro alrededor. Nos deja cerca del parque, caminamos bajo las sombras hasta llegar al parque; una gran puerta principal y toda una zona verde con un lago, como el de Banyoles, nos relajamos con toda esta tranquilidad y reposamos un rato.
Volvemos con otro triciclo, éste a motor, lo conduce una abuelita que sin compasión alguna atraviesa y sortea todo lo que se le presenta por las avenidas de vuelta a la terminal. 1€ vale la carrera, como a la ida. De nuevo en la terminal, recogemos el equipaje, compramos alguna cosa en las diferentes tiendas de la estación y esperamos a nuestro bus-cama. Yo me como un 'frankfurt' pinchado en un palo, con pan -como- de briox, compramos fruta y bebida, estamos un poco intrigados de cómo será el bus-cama.
070810
Y-Nur Hotel, Jinan.
22:00h. Acabamos de llegar de cenar en la acera, un chiringuito improvisado, en el que hacían todo tipo de pinchitos en una barbacoa; hemos cenado gambas, verduras a la brasa, cacahuetes húmedos chorreando, nada de secos; cerveza y 7up, llevábamos yogures del supermercado también, de postre, aquí no hay cultura de postres. (1'5€). Antes comimos una ensalada de tofu en un antro, la verdad no sabíamos dónde ir a parar para comer, en esta zona no hay demasiado ambiente, pero estos chiringuitos improvisados están en todos sitios.
Antes entramos en una farmacia, nos entendimos para comprar una pomada para unos granos que me salen en la mano y Nani compró un remedio para el constipado, una especie de Frenadol. La mayoría de los medicamentos son naturales, de hecho hay un apartado donde preparan fórmulas y todo lo que vemos, son cajones llenos de diferentes tipos de hierbas, docenas de diferentes. La medicina China tiene su importancia y seguro tiene que ser apasionante e interesante, pero justo nos entendemos con mínimos.
Aquí nos miran bastante, casi nadie habla inglés, nos miran en plan como si fuésemos dos perdidos, dos extraños que no se sabe qué hacen por aquí..
Ya tenemos los billetes de autobús para mañana, hemos intentado comprar billetes de avión para volar directos a Hohhot, ya nos habíamos entendido, era perfecto y ninguna de las tarjetas funcionaba, de todas las que llevamos; buscamos desesperadamente una ciudad tranquila y fresca, hemos leído que en Hohhot (Mongolia interior, China) al norte de Beijing, no hace tantísima calor y humedad, pero no ha podido ser, tendremos que hacer parada en Beijing y dependiendo de lo que se respire allí, seguiremos al norte.
Justo al lado del hotel hay una copistería, como llovía a cántaros, le he dicho si podía mirar internet, amablemente nos han dejado sin cobrarnos, cuando hemos acabado y ya paraba de llover, nos preguntaban, pero en chino y no había manera de entendernos. Ha buscado un traductor chino-english en internet y hemos podido comunicarnos, les sorprendía que estuviésemos aquí, se preguntaban qué hacíamos en esta ciudad, preguntaban a dónde íbamos, de dónde veníamos..
Muy simpática la pareja de la copistería, agradeciéndole su hospitalidad e interés nos hemos despedido.
Por la tarde relax en el hotel, en la habitación 601 estamos, en la sexta planta, con vistas a toda una autopista y carreteras que pasan por debajo, aunque está bien insonorizado y no se siente nada. Toda esta zona es bastante como industrial, muchos negocios de proveedores de máquinas, aunque no faltan los centros comerciales y tiendas y de todo un poco.
Esta mañana, hemos comprado un mapa de la ciudad, para situarnos más que con el de nuestra guía, que es bastante concreto. Está absolutamente todo en chino, pero si te vas fijando atentamente y con ayuda de nuestra guía hemos podido situar el hotel, las estaciones de tren y autobús y un parque donde hemos decidido ir a visitar, había un Oso Panda dibujado, así que era una visita interesante y obligada para hacer.
En taxi hemos ido, las distancias aquí no son para ir andando, rondas, avenidas interminables, los taxistas por norma bajan bandera, así que sale bien de precio.
El parque tranquilo, una gran escultura en la entrada y muchas atracciones para niños, trenecitos, juegos de agua, un lago artificial con patines y muchos cacharros para que la familia lo pase bien. Hemos visto osos, monos, reptiles, aves y caminando-caminando nos acercamos a la atracción estrella, el Oso Panda. Resulta que estos duermen hasta las 18:00h. son las 11:00AM ahora, no vamos a esperar a que los despierten, nos quedamos sin Osos Pandas..
Comemos cerca del parque, en un restaurant franquiciado, tienen que haber muchos en el país, hemos visto varios y suerte que hay fotos en la carta, aquí nadie habla más que chino; verduras, pepino, fideos y pinchitos de carne, todo cocinado, hasta los pepinos con especies picantes y muy sabrosos.
Ayer, por fin dieron la orden de subir al bus-cama, abrieron las puertas y en fila india, con el billete hacia el interior, todavía intrigados de cómo sería el dichoso bus-cama..
Primero nos echaron bronca por no descalzarnos nada más subir, el suelo es de parqué y no se puede pisar, nos dan unas bolsas donde poner los zapatos y tienes que buscar tu asiento-cama. Dos pasillos y a lado y lado unas instalaciones metálicas donde en vez de sentarte, te tumbas; no puedes ser demasiado alto, sino no cabes. Una manta para taparte más tarde cuando estás en ruta y donde metes tus pies, hay una estructura que es la almohada del de delante, todo muy bien estudiado y ordenado para ir estirado mientras el bus hace kilómetros y kilómetros.
Nos pusimos en marcha y fascinante ver la ciudad desde la perspectiva alta del bus, allí estirado viendo la vida nocturna por donde quiera que pasábamos, reflexiones y pensamientos en ese momento especial. Nani a mi lado, tan solo nos separaba el pasillo, alucinada como yo de vernos ahí, nos dábamos la mano en señal de estamos juntos aquí!.
Una vez en ruta, había que intentar dormir, los zapatos en una especie de estantería, la mochila en mis pies, la manta de cojín y el antifaz y los tapones para incomunicarme e intentar desconectar, la verdad, era parecido al avión pero mucho mejor estirados.
Bastante difícil dormir, sin embargo todos los chinos ya hacía rato que roncaban, éstos se quedan dormidos en dos segundos. Al menos dormidos no están liados con el gañote, esta costumbre de garraspear con toda la fuerza posible y escupir, llega a ser desagradable por momentos. El hecho es que ya estaba todo lleno y había gente que llegaba y se estiraba en el pasillo, (overbooking total) entre Nani y yo había uno, de vez en cuando me daba un manotazo y yo le respondía con una patada, lo siento, pero dormido solo me faltaba que se me abrazase.
Finalmente, después de dos millones de pensamientos logré, más o menos dormirme y cuando más profundamente estaba, noto que nos avisan que hemos llegado. Salimos escopeteados y hay como una brisa matinal, el sol empieza a salir entre los edificios de la terminal de Jinan, varios taxistas aburridos ofreciéndonos su coche, yo realmente estoy dormido y cansado. Son las 05:00AM.
Los taxistas nos piden demasiado para lo que es el trayecto, y de repente un taxista, se nos dirige muy decidido y nos dice literalmente: Hotel, one, two, three, four, playing!
Nos quedamos más para allá que para acá, de toda la situación, el bus-cama, no posible dormirse, cuando lo consigo nos echan, los taxistas, el día que amanece, el taxista que ‘’habla’’ inglés..
Nos vuelve a decir: Hotel, one, two, three, four, playing!
Le pregunto si está 'fumao'.
En fin, el tipo sonríe y parece que tiene ganas de colaborar, por el camino nos va repitiendo sus palabras mágicas y le digo que nos lleve a uno de los hoteles que dice la guía. Paramos en la zona del centro y preguntamos en el Shandong Hotel, hay dos chicas detrás del mostrador y las despertamos, la ciudad está muerta, sorprendentemente no hay actividad. Casi nos echan, entendemos que está todo lleno, el taxista sonríe y nos repite: Hotel, one, two, three, four, playing! (como dándonos a entender que confiemos). Vamos a otro que le decimos y volvemos a entender que no hay sitio, o que no quieren occidentales..
Al final, le decimos que si, que: Hotel, one, two, three, four, playing!..
Así acabamos en este hotel Y-Nur, que la verdad, no está mal, con desayuno nos cuesta 22€, una habitación doble enorme con baño, con aire, TV..
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